¿Qué es la perspectiva de género?
Por: Francisco El Jimagua
Activista de Derechos Humanos
Presidente Fundación ASI
Twitter: @eljimagua
Ante
tanta desinformación pública sobre este tema, comienzo diciendo que
este tipo de diseño curricular sensibiliza las relaciones sociales desde
una perspectiva de conocimiento adquirido sobre educación sexual, lo
que dará paso a mayor respeto los unos con otros.
Según
la organización Mundial de la Salud (2018), "los roles de género son
construcciones sociales que conforman los comportamientos, las
actividades, las expectativas y las oportunidades que se consideran
apropiados en un determinado contexto sociocultural para todas las
personas. Además, el género hace referencia a las relaciones entre las
personas y a la distribución del poder en esas relaciones".
En
mi opinión, toda discriminación y desinformación es inaceptable.
Ignorar y desconocer sobre los derechos sexuales es una de las razones
por las que se discrimina. Crear diseños curriculares sobre sexualidad,
identidad de género e identidad sexual orientada a niños (as),
adolescentes y jóvenes permite una educación temprana sobre aspectos
sociales tan reales y presentes en sus vidas, tal como lo es la
sexualidad en general, la homosexualidad y la perspectiva de género.
Según
la OMS, "el género no es un concepto estático, sino que cambia con el
tiempo y del lugar. Cuando las personas o los grupos no se ajustan a las
normas (incluidos los conceptos de masculinidad o feminidad), los
roles, las responsabilidades o las relaciones relacionadas con el
género, suelen ser objeto de estigmatización, exclusión social y
discriminación, todo lo cual puede afectar negativamente a la salud. El
género interactúa con el sexo biológico, pero es un concepto distinto"
(Párrafo 3, 2018).
Un
gobierno que ajusta su política pública a las nuevas tendencias lo hace
de manera equitativa y por ningún motivo excluye ninguna realidad
representativa de las familias actuales.
Educar
sobre sexualidad en las escuelas pudiera representar una disminución en
casos de crímenes de odio, de discrimen y violencia doméstica o de
género de cara al futuro del país. ¿Qué malo tiene enseñar que nadie es
dueño de nadie, y que todos debemos respetarnos?
Educar
sobre sexualidad a temprana edad implica alejar omisiones educativas y
tabúes sobre la relación de los estudiantes con sus cuerpos y con las
demás personas. Omitir esta educación promueve desigualdades, discrimen y
un desconocimiento en los estudiantes sobre la diversidad sexual y
social en la que conviven y a lo que pueden enfrentarse. Debemos
fomentar una sexualidad honesta y respetuosa ya sea desde la
heterosexualidad, la homosexualidad y demás identidades sexuales que
forman parte de la realidad social puertorriqueña.
Basta ya de la desinformación del sectur religioso fundamentalista. #Niunamenos
